Nunca digas nunca. Ni aunque el Barça necesite ganar por cinco goles de diferencia. Ni siquiera cuando el rival marque y necesites tres tantos en apenas media hora. La historia de la Champions League hoy le pertenece al Barcelona. Se escribe con un nombre de la casa: Sergi Roberto. Un gol en el minuto 95 del canterano convirtió lo imposible en posible. El Barcelona está en cuartos. Con un 6-1. Ante el PSG. Como para no creer en los milagros.