Joan Prats
Joan Prats

Se consumó lo que intuíamos, Griezmann no fichará por el Barcelona y la planificación deportiva de Josep Maria Bartomeu, de nuevo, explosiona antes de empezar. El año pasado el ridículo fue enorme, con la salida de Neymar y la incapacidad para moverse en un mercado inflado con el capital inglés, este verano, que aún no ha empezado, ya podemos decir que la indignación del socio culé es aún mayor ya que ve venir que el equipo seguirá sin resolver los problemas que se arrastran en los últimos años. Y lo es por culpa de la propia junta directiva, a la que solo salva ya los buenos resultados del equipo, en parte, gracias al mejor jugador de la historia del futbol. En Diciembre, Guillermo Amor habló en los micrófonos de Movistar abiertamente sobre el fichaje de Griezmann, un mes después directivos del FC Barcelona iban por Barcelona vacilando de que el francés estaba cerrado, portadas, declaraciones de Luis Suárez dándolo por hecho… bien creo que el resto del ridículo lo conocéis todos.

Hace dos años, seguramente pediría una reflexión a la junta sobre como gestionan deportivamente la entidad, con cambios de personal constantes y una falta de habilidad preocupante para el Barcelona (sin sumar el adiós del ADN Barça) hoy directamente y visto lo visto ya no tengo ningún tipo de fe en que Bartomeu y su gente puedan gestionar este club de una forma en donde el proyecto deportivo no esté en constante peligro.

Golpe de timón

Lo visto ayer con el “reality show” (un documental deportivo es otra cosa) producido por Piqué es una muestra más de que la plantilla hace tiempo que se ríe de la junta directiva. Busquets el otro día se burló del presidente Bartomeu en un medio de comunicación, Rakitic y Jordi Alba han cuestionado la salida de Robert Fernández, Messi en una entrevista en el diario SPORT se cargó directamente todo lo hecho en los últimos años… la plantilla está descontrolada.

No es bueno para el club que los jugadores se crean con el poder para hacer lo que quieran, cuando quieran y paseándose por el mundo como matones de instituto que no respetan a sus superiores. El club debe reaccionar inmediatamente con Gerard Piqué y dar un golpe de timón, un toque de atención público, no puede ser que Piqué produzca un documental a espaldas de los dirigentes azulgranas en el que la entidad sale claramente perjudicada… además… los directivos se enteraron ayer del futuro de Griezmann, ¿Piqué lo sabía desde hacía un mes?!!!!! pero que broma es esta… ¿Le importa realmente a Piqué el club o su ego está por encima de todo?

Sin duda, en una semana donde hemos visto como un dirigente como Luis Rubiales no deja que el jugador tenga más poder del que le corresponde, Bartomeu debería tomar cartas en el asunto, de esta puede salir muy tocado y si no controla a Piqué, el central puede acabar cargándose a su propio presidente.

PD: Por cierto, está bien que Piqué sea empresario, pero por encima de todo y mientras sea jugador del FC Barcelona, que no olvide que sus empresas triunfan gracias al eco mediático que tiene por jugar en el club. Sin Barça, no hay empresa.