Tener la Liga en el bolsillo y ser finalista de la Copa, hacen que te puedas centrar en el objetivo de la Champions League. Esta combinación es la que se ha ganado la Juventus a lo largo de la temporada 2014/2015.

Tras aterrizar en Turín y ser abucheado por sus propios aficionados debido a su pasado milanista, Massimiliano Allegri vive sus mejores momentos al frente de la nave de la ‘vecchia signora‘. No era nada fácil sustituir a un Antonio Conte que supo conectar con su vestuario y la hinchada a base de títulos ligueros. Y Allegri, sin alzar la voz y con mucho trabajo, está consiguiendo en su primer año algo que puede ser realmente histórico: soñar con el triplete.

La Juve, que en los últimos años decepcionó en Europa, sabe que es favorita en su cruce de 1/4 de final ante el sorprendente Mónaco. A pesar de la lesión de Paul Pogba y de los problemas físicos del veterano Andrea Pirlo, el conjunto piamontés entiende que está a las puertas de una magnífica oportunidad de volver a sentirse importante en el viejo continente. Con el trabajo realizado en las competiciones nacionales y jugar contra la “cenicienta” del bombo en los cuartos de la Liga de Campeones, la Juventus sabe que está a 5 partidos de la gloria. La dupla Carlos Tévez& Álvaro Morata (36 goles entre ambos en el global de la temporada), la solidez en la parcela ancha del terreno de juego, la fiabilidad defensiva y la veteranía de Buffon, hacen que los italianos puedan ser la gran sorpresa de la máxima competición continental.

Queda mucho y Europa penaliza cualquier error aunque sea pequeño, pero la Juventus de Turín aspira a poder inscribir su nombre por tercera vez en la historia de la competición. 19 años han pasado desde que los Del Piero, Peruzzi, Ravanelli, Deschamps y compañía levantaran la Liga de Campeones en el Estadio Olímpico de Roma. Allegri y los suyos aceptan el reto de intentar emular aquella generación de grandes futbolistas.