Al Barça de Xavi Pascual se le colgó la etiqueta de ‘amarrategui’. Anotar poco, defender mucho y ser más efectivo que divertido. De hecho, los títulos avalan la trayectoria del técnico catalán en el banquillo azulgrana a lo largo de estos últimos años (4 Ligas ACB, 3 Copa del Rey, 1 Euroliga, etc…). Tras pasar un año en blanco, el equipo se reforzó este pasado verano con hasta siete caras nuevas para intentar cambiar la imagen del pasado curso. La Supercopa en Málaga ayudó a iniciar un proyecto ganador y lleno de vitalidad. Arroyo, Lawal, Samuels, Perperoglou, Ribas, Vezenkov y Diagné aterrizaron en el Palau Blaugrana para sumar a la veteranía de Juan Carlos Navarro, al liderazgo de Ante Tomic o a la versatilidad de Tomas Satoransky. Esta mezcla tan interesante de muchos y variados factores, están haciendo de un FC Barcelona muy divertido de ver. La primera prueba de todo ello es la asistencia de espectadores al Palau: al alza con respecto a la pasada temporada. El músculo, la fuerza y los mates de Lawal y Samuels ayudan al jugo coral de un equipo que tiene un alto porcentaje en el tiro exterior; sin ir más lejos, en el último encuentro de la Euroliga contra el Stelmet Zielona Gora (63-94) los de Pascual batieron su récord de triples en Europa (17/26)y de asistencias (28). Hace ocho días, anotaron 107 puntos ante el modesto Pinar Karsiyaka y en las siete jornadas que se llevan disputadas en la Liga ACB casi alcanzan los 100 en un par de partidos. Las caras nuevas han revitalizado al conjunto azulgrana de cara a un año importante. Enamorar, gustar, divertirse y ganar. Recetas imprescindibles para volver a conquistar títulos: un reto difícil pero para nada imposible.