Se repite la historia. La historia de la primera fase de la Champions y la historia de hace dos temporadas cuando se vieron las caras en los cuartos de final de la máxima competición continental. PSG y Barça se medirán en una apasionante eliminatoria que, sin embargo, tendrá ausencias importantes en el partido de ida que se jugará en París el próximo miércoles 15 de Abril (Ibrahimovic, Verratti y Dani Alves).

El delantero sueco, que no jugará la ida debido a su expulsión en Stamford Bridge, está en racha pues ha marcado 6 goles en sus últimos 4 partidos. Aún así, que nadie piense que los de Luis Enrique lo tendrán más fácil sin la presencia del nórdico. De hecho, en el encuentro que ambos conjuntos jugaron a finales de septiembre (3-2) Zlatan no estuvo por lesión y el PSG superó con merecimiento a los azulgranas. Los parisinos, que hace casi un año que no pierden un partido oficial en su feudo, intentarán sorprender al líder de la Liga española en las jugadas de pizarra tal y como hicieron en ese partido donde David Luiz y Marco Verratti aprovecharon sendos despistes de la defensa catalana para batir a Marc-André ter Stegen.

El PSG, rearmado tras su épica clasificación contra el Chelsea, basa gran parte de su éxito en la pizarra. El propio David Luiz y su compatriota Thiago Silva fueron los encargados de llevar a los de Laurent Blanc a ¼ de final de la Liga de Campeones. Ahora, sin Ibrahimovic en la ida, el cuadro galo espera poder repetir con la misma eficacia esas jugadas para seguir haciendo historia. Eso sí, el Barça actual ha mejorado bastante en esa faceta. El tándem Luis Enrique-Unzué prepara a consciencia y en cada entrenamiento las faltas, los córners y todo tipo de jugadas que pueden ser decisivas para el desarrollo de un encuentro. Sin ir más lejos, el equipo azulgrana suma ya 12 goles a balón parado (8 de córner y 4 de falta) desde inicios de campaña.

Dos equipos con mucha calidad individual, dos conjuntos llamados a realizar grandes cosas, pero el laboratorio puede influir en el resultado final de una de las eliminatorias más bonitas de la presente edición de la Champions.