La Volta a Catalunya ha dejado muy alto el listón del ciclismo. Al triunfo incontestable de un estelar Alejandro Valverde, debemos unir la brillante segunda posición de todo un luchador, el madrileño Alberto Contador. Completó el podio la gran aparición, para bien de nuestro deporte, del Vilanoví Marc Soler, chaval de 23 años, con unas condiciones físicas y mentales que nos animan a pensar que estamos ante un ciclista con un futuro sensacional. Además, cuenta con la ventaja de estar en las mejores manos posibles para seguir su formación, las de Eusebio Unzue y el equipo Movistar, una familia que gestiona, como nadie, la evolución de las grandes figuras. Miguel Indurain y Perico Delgado son dos clarísimos ejemplos.  Alto, corpulento, con un pedaleo de mucha fuerza y una lectura magistral de carrera, Marc ha demostrado en la París-Niza, y en la Volta, que su progresión no tiene techo. Ahora será necesario pulir esas cualidades y, por supuesto, potenciarlas.  La única condición exigible es liberarle de cargas mediáticas, dejarle crecer como ciclista y dotarle de la tranquilidad que le permita superarse, tanto física como mentalmente. En Radio Marca Barcelona tenemos el privilegio de conocerle hace ya varios años, gracias a nuestro “Marcaciclisme” espacio en el que ha intervenido desde su época de ciclista amateur, en el conjunto Lizarte, una cantera de primera categoría, a la sombra del gigante Movistar.