Desde que Leo Messi irrumpió en el primer equipo del Barcelona, nada ha vuelto a ser lo mismo para los azulgranas. Su incidencia en el equipo, en el juego y en el palmarés de la institución es enorme. Ha logrado cambiar la mentalidad de un club que en algunos momentos llegó a sentir cierto complejo con respecto al Real Madrid cuando miraba su historia. El culé siente que con La Pulga sobre el campo, su equipo siempre es el favorito para ganar.

Esta sensación viene respaldada por el magnífico historial que el rosarino está cosechando desde que debutara con el primer equipo, allá por 2004. Es una máquina de ganar partidos y con el triunfo en el derbi catalán contra el Espanyol, con gol incluido, ha alcanzado a Iker Casillas en la clasificación de los jugadores que más victorias han logrado en la historia de LaLiga. A día de hoy, el de Móstoles y Leo encabezan dicha clasificación con 334 victorias cada uno. Y al argentino le queda todavía cuerda para rato.

Messi es el jugador más importante en la historia del club. Eso, hablando de una de las instituciones más laureadas y respetadas del mundo, no es poca cosa. El 16 de octubre se cumplirán 15 años desde que La Pulga jugara sus primeros minutos en competición oficial con la casaca azulgrana. Precisamente fue contra el Espanyol, ese día consiguió su primer triunfo como azulgrana (0-1) y ayer igualó a Casillas con un nuevo triunfo ante el rival ciudadano.

El exguardameta del Real Madrid ahora juega en el Oporto, otro de los equipos cuyo nombre está grabado a fuego en el currículum de Leo. Y es que fue contra los portugueses, dirigidos en aquella época por Jose Mourinho, que Messi jugó sus primeros minutos con el Barça, en un amistoso en 2013 en O Dragao.

Fuente: Marca.com