Neymar es como los tomates, está en el mercado todo el año. Esta temporada no ha hecho falta ni esperar a los Reyes Magos, con las primeras lluvias de otoño ha vuelto a florecer el debate sobre el futuro del brasileño, que se estaría planteando volver sobre sus pasos y enfilar con destino España el camino de baldosas amarillas que le llevó hace poco más de un año a París.

Parece que ‘Ney’ no se aclimata a París. Al menos eso es lo que se filtra cada poco tiempo. Que se equivocó al irse del Barcelona, que la eliminación a manos del Real Madrid en Champions le hizo darse cuenta de la realidad actual del PSG, que estaría encantado de regresar a LaLiga, que la competición gala no le motiva… Todos los mensajes que surgen en torno al brasileño llevan una misma dirección: la de la carretera de salida de la capital de Francia.

Ahora es el Barcelona el club que aparece en primer plano al hablar de Neymar. Sus visitas al centro de entrenamiento culé y su buena relación con los pesos pesados incrementan los rumores de su regreso a un vestuario que, se dice, le acogería con los brazos abiertos. Habría que conocer la postura de la directiva, enfrentada en mil y un frentes diferentes con el jugador antes y después de su marcha. Ese presidente es una broma”, llegó a decir Neymar de Bartomeu.

Como el Real Madrid ya sabe y como ha informado MARCA en varias ocasiones, Neymar podría resolver su contrato en el verano de 2019 pagando los mismos 222 millones que depositó el PSG el pasado 3 de agosto de 2017. Se trata de una cláusula estipulada entre el club parisino y el jugador brasileño de la que el club blanco está al tanto. Porque a pesar de los guiños, disimulados o no, que se manden desde Barcelona a París y viceversa, el Bernabéu sigue aguardando a ‘Ney’.

El Madrid aprobó en la pasada junta el endeudamiento para la reforma del estadio, pero los socios cuestionaron a Florentino por no haber acometido ningún fichaje de relumbrón para sustituir a Cristiano Ronaldo. El presidente respondió con contundencia (“Traer a un jugador que vale mucho dinero más su salario de seis años vale más que esto”) pero no renuncia a su idea de vestir al 10 de Brasil con la camiseta blanca del Real Madrid.

Este verano el club de Chamartín ha tenido que emitir más de un comunicado negando contactos con Neymar, con la sombra del amenazante PSG, al que conviene no enfadar. El mandatario blanco ha ido dejando mensajes en el buzón del jugador (“Estando en el Madrid tendría más facilidades de ganar el Balón de Oro. El Madrid es un club que da lo que necesita a un gran jugador. Todo el mundo sabe que yo ya quise ficharle en su momento”) y, si la operación se pone a tiro, no dudaría en acometerla.

El caso es que Neymar, al que empieza a hacerle sombra en su propio equipo su compañero Mbappé, no está cómodo o feliz o motivado o todo a la vez en el PSG. Los cantos de sirena que le llegan desde este lado de los Pirineos le hacen sentirse querido, importante y, de nuevo, en el foco de atención. Y ahí es donde más cómodo, feliz, motivado o todo a la vez se siente ‘Ney’.

Fuente Marca.com