Joan Prats

Empieza este sábado uno de los tours más emocionantes de los últimos años. Es cierto que faltará la siempre espectacular figura de Alberto Contador, al que se le echará de menos, pero la edición de este año nos invita a pensar que puede ser un espectáculo de menos a más, con emoción en todos los terrenos y con clímax en la penúltima etapa.

Para empezar porqué el tour ha diseñado una primera semana marcada por etapas llanas donde los abanicos y las bonificaciones van a ser las protagonistas junto con una etapa infernal por pavés, donde solo los mejores podrán salir vivos. Típicas etapas donde nadie gana un tour, pero donde un despiste sí hace que lo puedas perder. Ahí es donde la importancia de los rodadores y de tener un buen equipo (recordemos que este año será el primer tour con ocho corredores por equipo y no nueve) es vital, trabajando junto, para evitar cortes que después se paguen en la montaña.

Y ahí es donde se presenta la primera gran duda. ¿Podrá el Movistar Team hacer trabajar a sus tres líderes al unísono? ¿Cómo se gestionarán los egos de tres potenciales y ambiciosos líderes en esos primeros días? La idea del Movistar es juntar talento para derrotar al todo poderoso SKY, que de nuevo presenta un equipazo… “si no gana Landa, ganará Quintana y sino, pues Valverde” deben pensar Unzue y compañía, pero la realidad nos dice que esta falta de jerarquía puede perjudicar de forma clara al Movistar a la hora de utilizar gregarios en una estrategia común contra Froome, que, sin duda, volverá a tener a medio ejercito imperial apolándolo.

Otra de las claves de este Tour será la innovadora etapa 17, entre Bagnères de Luchon y Saint – Lary – Soulan, de solo 65 km y tres puertos (dos de primera categoría y una de categoría especial). Los corredores saldrán por grupos en modo Fórmula 1 y es la típica etapa donde los reventones en el primer puerto pueden convertirse en minutadas al llegar a meta. Las estrategias de equipo tendrán poco que decir aquí y la posición del Movistar, si siguen los tres vivos a esas alturas, puede ser clave, teniendo a Landa, Quintana y Valverde entre los 10 primeros.

Finalmente, se debe tener en cuenta que Froome no solo se enfrenta a su propio palmarés buscando su quinto tour de Francia, sino que también se enfrenta a la presión mediática por su positivo en la Vuelta a España y posterior salvación in extremis, a ello se debe sumar el hecho de disputar Giro y Tour de forma seguida. Tanto Nairo Quintana el año pasado como Alberto Contador en 2015, fracasaron en el intento de ganar las dos carreras en un mismo año. Froome deberá intentar llegar fresco a la última semana e intentar que no le afecte el desgaste que lleva en el cuerpo, ya que acumula cuatro grandes seguidas.

Para evitar la victoria del inglés, se han juntado tres superhéroes como en las películas Marvel de “Los Vengadores” (Landa, Quintana y Valverde) preparados para atacar por todos los frentes a un Froome dispuesto a poner a todo el mundo a sus pies.