En su segunda temporada consecutiva en la élite del baloncesto nacional, el MoraBanc Andorra sigue demostrando que no quiere ser comparsa de nadie. Los andorranos, que con un trabajo de base muy efectivo y poco llamativo están en la zona noble de la clasificación en la Liga ACB, tienen serias opciones de disputar la próxima edición de la Copa del Rey (A Coruña, del 18 al 21 de Febrero). Con 7 victorias y 7 derrotas en 14 partidos, el conjunto pirenaico sueña con poder estar entre los ocho mejores equipos de la competición al final de la primera vuelta y poder tomar parte de uno de los mayores eventos del año en el deporte de la canasta.

La veteranía de Víctor Sada, la seguridad de David Navarro o la intimidación en la pintura del georgiano Giorgi Shermadini, son algunos de los factores del buen hacer del MoraBanc en este arranque de campaña. Eso sí, el gran secreto del equipo tiene nombre y apellido: Joan Peñarroya. El técnico egarense, que llegó al cargo hace un lustro, consiguió devolver la ilusión de un país entero en apenas cinco años. De LEB Plata a LEB Oro para alcanzar la cima con el ascenso (hace un par de temporadas) a la Liga ACB. Peñarroya, ex jugador y campeón de Copa con el TDK Manresa en la 95/96, ya es uno de los entrenadores revelación del básket nacional. Este próximo domingo, aprovechando la visita del invicto Valencia (25-0) al Poliesportiu Govern d’Andorra, el ‘pupilo’ se enfrentará al ‘maestro’ Pedro Martínez. Prueba de fuego para el equipo más en forma del viejo continente en una de las pistas más incómodas de la ACB. A tres jornadas para la conclusión de la primera vuelta, el MoraBanc Andorra sueña con alcanzar los puestos de Copa del Rey y aprovechar esa dinámica positiva que se instauró en un país donde el baloncesto sigue siendo una referencia.