@jmolivan

El inicio del Mundial de RUSIA 2018 nos está deparando interesantes conclusiones. La principal, barriendo para casa, el buen juego de la selección española. Vistos los encuentros de las cuatro primeras jornadas, ningún otro combinado ha demostrado superar las prestaciones de La Roja. De entrada, la bomba inesperada la han protagonizado los mexicanos, superando, justamente, a la vigente campeona del mundo. Los alemanes han aterrizado en Rusia con una sensación de total fragilidad. Por contra, el equipo azteca, veloz y efectivo, confirmó que la ilusión mueve montañas, con su “Canta y no llores” convertido en el himno que atronó en las gradas del impresionante estadio Luzhniki de Moscú, con cerca de cuarenta mil gargantas mexicanas vibrando con su Tricolor.

Me gustó, y mucho, la primera parte de Perú contra Dinamarca, de lo mejorcito presenciado hasta el momento. Lástima que la gasolina les duró sólo cuarenta y cinco minutos, con una segunda mitad de mayor aploma danés.

Otra de las grandes sorpresas, la vivimos, sin duda, con el empate de Argentina ante Islandia. La albiceleste no juega a casi nada. Su único recurso se ciñe a la inspiración de un Leo Messi que naufraga ante la falta de calidad de sus colegas.

Brasil, con toda su artillería pesada, fue incapaz de superar a una Suiza dura y disciplinada. La estratega helvética fue frenar a Neymar, con el recurso del “palo limpio” La Canarinha, con Tite en el banquillo, ha perdido su histórico talante ofensivo, a años luz de aquellos equipos inspirados en la fantasía y la genialidad de sus futbolistas.

En cuanto a la Roja se refiere, valoro muy positivamente la remontada moral y mental, tras el terremoto previo al inicio de la competición. Una vez en el campo, España fue mejor que Portugal, en un encuentro marcado por las acciones individuales de CR7 y el gran error de De Gea bajo palos. Creo que hay que exigirle mucho más al medio campo español, con errores apreciables en la presión en salida de balón del equipo contrario. Costa, en ataque, completó su mejor partido como internacional, en un combinado que adornó una porción del partido, entre 20 y 25 minutos, que bajo mi punto de vista, han sido los mejores del grueso del Mundial. El próximo jueves, superado el segundo encuentro, seguiremos comentando aspectos de la gran cita mundialista. Que lo disfrutéis.