Todavía con la resaca de la clasificación para la Final de la Copa del Rey de fútbol de su Deportivo Alavés, Vitoria Gasteiz se engalana para otra Copa. El baloncesto emerge como deporte rey en el fin de semana más especial del año alrededor del balón naranja. Ocho equipos, ocho aficiones y un pabellón: el nuevo y remodelado Buesa Arena.

El Real Madrid, campeón en las tres últimas ediciones, aparece como principal favorito en las apuestas. A pesar de perder en su último encuentro ante Unicaja (82-78) y romper una racha de 11 triunfos consecutivos, los hombres de Pablo Laso acreditan números y méritos suficientes como para partir en la pole de candidatos al título. Luka Doncic, la nueva perla del basket europeo, será el gran foco de atención durante los cuatro días del torneo. El base esloveno, será el aliado perfecto para un Sergio Llull que volverá a liderar la nave blanca.

Por su parte, el FC Barcelona viaja con la necesidad de lavar su propia imagen. Con una sensación de debilidad, debido a los malos resultados, la Copa aparece en el calendario como esa gran oportunidad para reivindicar el orgullo de unos jugadores heridos. Sin embargo, la situación no parece la más idónea y más, tras conocer, que el capitán Juan Carlos Navarro se perderá la cita después de sufrir una apendicitis aguda a pocas horas del arranque del torneo.

Precisamente, el Baskonia – anfitrión – intentará romper la maldición de jugar en casa. Sito Alonso y Josean Querejeta han vuelto a construir un equipo capaz de todo. La presión de estar ante los suyos, quieren convertirla en un estímulo para levantar un título de Copa ocho años después.

Valencia Basket, Unicaja Málaga y Herbalife Gran Canaria – actual subcampeón de la competición – se mantienen agazapados y esperanzados en llegar lo más lejos posible. Algo a lo que también aspiran, Iberostar Tenerife y Morabanc Andorra. Dos de las revelaciones del presente ejercicio 2016/2017. Llega la Copa. Toca disfrutar.