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El Barça intentará que su canterano eleve sus emolumentos acorde a la figura que ahora representa en el club, antes de que Messi decida qué hacer de cara a la próxima temporada.

Tras las renovaciones ya anunciadas de Gerard Piqué, Clément Lenglet, Frenkie de Jong y Marc-André ter Stegen, el FC Barcelona se centra ahora en conseguir la de un Ansu Fati que ha crecido mucho en apenas un año, algo que debe plasmarse en ese próximo contrato.

A las dos partes les interesa seguir creciendo de la mano como hasta ahora y por eso, aparentemente, las negociaciones serán sencillas, algo que no implica que vayan a ser cortas. El Barça es consciente de que tiene ante sí a un jugador que podría ser clave cuando se marche Lionel Messi y que además ya es una referencia en su juego, capaz de modificar los pronósticos del Clásico y las apuestas Barcelona Madrid, otorgándoles un cierto favoritismo a los culés.

Por su parte, el futbolista sabe que allí va a estar como en ningún sitio, quiere liderar el futuro cuadro blaugrana y una salida a otro lado, por el simple hecho de recibir más dinero, podría no ser beneficiosa para un desarrollo que todavía debe de completarse.

Hay tiempo por delante

Ahora mismo, el contrato de Ansu, desde que tiene ficha del primer equipo, es hasta junio del 2024 si el club decide ampliarle esa vinculación de dos años prorrogables que tiene disponibles desde el 2022. Además, su cláusula de rescisión se ha elevado hasta los 400 millones de euros, una suma que pocos podrían hacer frente en un fútbol en crisis.

Esto hace que ni uno ni el otro tengan prisa por renovar, pero lo cierto es que desde ambos lados ya se han empezado a mover las fichas para intentar hacer efectivo cuanto antes una mejora de contrato para Ansu Fati y de esta manera seguir reforzando la idea de futuro que el club tiene con su plantilla.

Movimientos que atisban negociación

Por ejemplo, el jugador ha cambiado recientemente de agente, siendo Jorge Mendes ahora su representante. El portugués es un gran conocido del Barça, pero un hombre capaz de realizar operaciones inverosímiles en el mercado, lo que amenaza con una futura salida de Fati si el club no le muestra esa intención de considerarle importante, con una renovación que económicamente lo demuestre.

Mientras tanto, una de las incógnitas del devenir del proyecto deportivo azulgrana tiene mucho que ver con la decisión que Messi tomará de cara al próximo mercado veraniego. Si antes del 10 de junio el argentino avisa de que no quiere continuar, el día 30 quedará libre y podrá marcharse a cualquier equipo, como así lo quiso hacer el verano anterior, a pesar de que desde el Camp Nou se le intentará convencer para que se quede.

En resumen, la hoja de ruta está marcada por el Barça, cuya siguiente renovación importante deberá de ser la de Ansu Fati, antes de tratar de que Leo firme el que sería su último contrato como jugador de la entidad catalana

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