El Barça sigue cumpliendo los objetivos de la temporada con paso firme pero no exento de sufrimiento. Deja por el camino alguna duda como el exceso de goles encajados, pero tiene una pegada que minimiza este problema y le saca de muchos líos. En la fase liga de la Champions, la primera meta era meterse en el top 8 -para evitar jugar dos partidos más en el apretado calendario de febrero- y lo logró después de vencer al Copenhague con mucho más esfuerzo del esperado ya que al descanso el resultado era un sorprendente 0-1. Se jugó el todo por el todo en la segunda parte y salió cara tras los goles de Lewandowski, Lamine, Raphinha y Rashford. Puede que no siempre sea así en rondas posteriores y ante mejores rivales.
Las bajas de Pedri y De Jong generaban dudas de inicio. Flick apostó por un mediocentro muy atípico como fue el formado por el polivalente Eric García y un Dani Olmo en estado de gracia los últimos partidos. Y las dudas no iban nada descabelladas porque el partido no pudo empezar peor para el Barcelona. A los cuatro minutos, un mal pase de Koundé llegó a Elyounoussi que metió un pase en largo a Dadason para que el jovencísimo islandés de 17 años batiera por bajo a Joan García en su salida. La reacción azulgrana fue inmediata y Lewandowski tuvo el empate en un mano a mano tras fallo de Suzuki, pero Kotarski desvió a córner.
El Barça estaba herido por el gol en contra y comenzó un asedio sobre la meta del croata Kotarski. Un disparo de Eric, que dio en defensa, rozó el empate. Dani Olmo lo intentó con un tiro que dio en un defensa y se fue a córner. La ansiedad azulgrana por marcar crecía con el paso de los minutos, algo que no beneficiaba en nada a los de Flick. Mucho centro sin rematador, demasiado pase sin generar ventajas y los daneses salvando el papelón con una defensa de cinco. La relativa calma danesa la quebró Eric García con un gran lanzamiento al larguero.
Los intentos azulgranas se quedaban en nada y los nervios llevaron a que Lamine, a quien tenían bien controlado los daneses, viera una amarilla por protestar una falta. Al descanso se llegó con el sorprendente 0-1. Flick intentó reconducir la situación sacando a Marc Bernal por Eric García. Cambio sorprendente pero obligado por un golpe en la cabeza del 24, que había sido el jugador más peligroso del Barça en la primera parte. El top 8 estaba a dos goles y quedaban 45 minutos por delante.
El inicio de la segunda parte fue prometedor para el Barça. En el primer minuto Kotarski salvó el 1-1 en dos ocasiones a disparos de Lamine Yamal y el recién salido Marc Bernal. Y esa salida en tromba llegó a buen puerto a los tres minutos cuando un gran pase de Dani Olmo hacia Lamine en banda lo culminó Lewandowski desde cerca cuando recibió el pase del 10 azulgrana. La remontada pudo llegar enseguida a mano de Fermín, pero el balón acabó en el lateral de la red.
Y encima… goleada final
La ansiedad local se mantenía, necesitaban un gol más, y el Copenhague se estiró y Larsson dio un aviso serio en una contra con un disparo que se fue alto. Al cuarto de hora las aguas se calmaron en el Spotify Camp Nou cuando Lamine Yamal puso el 2-1 con un remate que dio en Gabriel y se envenenó hacia la meta de Kotarski. Con el Barça metido entre los ocho primeros la victoria se cerró en el minuto 69 después de que Raphinha marcara un penalti dudoso de Suzuki a Lewandowski. La fiesta la cerró Rashford con un lanzamiento de falta directa. El Barça está en el top 8. A por el siguiente objetivo…













