Tras conocer el castigo ejemplar de la UEFA que le expulsa de las competiciones de clubes de en las próximas dos temporadas (es decir, las campañas 2020/21 y 2021/22), el Manchester City emitió un durísimo comunicado en el que mostraba su disconformidad con la sanción y cuestionaba con rotundidad el proceso seguido por el organismo:

“En Diciembre de 2018, el Investigador Jefe de la UEFA anticipó públicamente el resultado y la sanción que pretendía imponer sobre el Manchester City, incluso antes de comenzar cualquier tipo de investigación. El consiguiente proceso, defectuoso y constantemente filtrado por parte de la UEFA, que él mismo supervisó dejaba pocas dudas acerca de cual sería el desenlace final. El Club remitió una queja formal ante el organismo disciplinario de la UEFA, una queja que fue validada por un fallo del TAS.

Básicamente, se trata de un caso iniciado por la UEFA, procesado por la UEFA y juzgado por la UEFA. Con este proceso discriminatorio ahora finalizado, el Club tratará de conseguir un juicio imparcial con la máxima celeridad posible y, por lo tanto, en primera instancia iniciará diligencias ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo lo antes posible”.

LUEFA se pone seria y ha decidido sancionar al Manchester City, excluyendo al equipo inglés de las competiciones europeas durante las dos próximas temporadas. El único recurso que le cabe ya al City es el TAS, ya que ha agotado todas instancias dentro del máximo organismo europeo. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, lleva un tiempo advirtiendo de que nadie puede saltarse las normas y ya ha quedado demostrado.

Patrocinios con un valor de 10 veces por encima del mercado, sueldos que se ampliaban a golpe de sponsors y obras faraónicas levantaron la sospecha. Sheikh Mansour bin Zayed Al Nahyan, gobierno de Abu Dhabi, financiaba al equipo con un patrocinio de 75 millones de euros pero de manera fraudulenta , ya que el contrato de Etihad tan solo era de 10 millones de euros.