Los vascos se llevaron tres inesperados puntos que les sacan del descenso frente a un equipo de resaca con solo tres titulares de inicio. Los de Flick no llegarán a los 100 puntos
El Alavés celebró tanto o más que el Barça el título de los de Flick el pasado domingo. Y no lo digo por el pasillo inicial, que se quedó corto visto lo visto. Los campeones de Liga, tras la sobredosis de fiesta más que merecida por el triunfo -que incluyó desde cánticos correctos e incorrectos hasta la aparición estelar de un fuet e incluso tabaco- se presentaron en Mendizorroza con un once con solo tres titulares y el debut de Cortés en el centro de la defensa. Le podía haber chivado Flick el once a De la Fuente para que el seleccionador pudiera apuntar algo…
Como consecuencia pasó lo que tenía que pasar. El Alavés, que se jugaba la vida, se encontró con tres inesperados puntos que le sacan del descenso y le dejan con todo a su favor para lograr la permanencia con dos partidos asequibles por delante. Los de Flick, que ya solo se juegan récords, no llegarán a los 100 puntos, pero pueden lograr el pleno como local si vencen al Betis el domingo. No es que fuera un gran partido del Alavés, pero yendo de menos a más acabó saliéndose con la suya gracias al gol de Ibrahim Diabaté.
Buen debut de Álvaro Cortés
El central aragonés se ha estrenado con el primer equipo en Mendizorrtza desde la titularidad y sumando 90 minutos
Quique Sánchez Flores se quiso guardar las espaldas con tres centrales y dos laterales ofensivos para una defensa de cinco que pudiera compensar posibles errores en la presión alta de su equipo. Las primeras llegadas fueron dos disparos de Roony y Rashford desviados. El tercero, también del inglés, lo salvó el pie de Denis. No se notaba mucho la resaca en los titulares y tomaron el mando del partido desde el principio. El caso es que el Alavés no dio señales de vida hasta el minuto 20 con un buen disparo de Rebbach. Otro de Tenaglia avisó antes de que en la última jugada de la primera parte Mendizorroza se viniera abajo. Córner que bota Denis, depeja en corto Rashford y Blanco cabecea para volver a meter el balón en el área donde Ibrahim Diabaté le gana la tostada a Bernal y bate desde cerca a Szczesny.
La segunda parte arrancó con el Alavés fuera del descenso y el Barça con el mismo once de circunstancias aunque empezaban a calentar titulares en la banda. Diabaté, con la inercia positiva que le dio el 1-0, tuvo una buena opción para hacer un doblete pero cabeceó mal un balón en muy buena situación. A falta de media hora, Flick sacó a Pedri y Ferran. Algo que ya justificaba la presencia de De la Fuente en una grada a la que no le gustó estos cambios por lo que pudieran suponer. Estar en descenso o no dependía de un posible gol catalán.
Ejercicio de supervivencia
Los últimos 20 minutos fueron un ejercicio de supervivencia para el Alavés. El balón era del Barça y no le quedó otra a los alaveses que recular en su área. Ahí es donde empezó a jugar Mendizorroza ovacionando cualquier acción defensiva de los suyos. Cada balón que se metía en el área babazorra era una amenaza de infarto en la grada. Al equipo de Quique se le veía justo de fuerzas y el Barça cada vez apretaba más. Salió Cancelo, que acabó jugando de extremo viendo que el Alavés no pasaba del medio del campo.
Pese al gran dominio de los de Flick y sus acercamientos al área local, Sivera no pasó grandes apuros y la quinta derrota del Barça se consumó en Mendizorroza. El Alavés dio un gran paso hacia la salvación, el siguiente y puede que definitivo lo puede lograr el domingo ante un Oviedo ya descendido. El Barça, que no llegará a los 100 puntos, da por buena la derrota y puede seguir de fiesta. El domingo ante el Betis puede lograr ganar los 19 partidos como local ante un Betis que también está de fiesta. Compartirán la Champions la próxima temporada.









