El poderío físico y St. James’ Park son las grandes fortalezas de las ‘urracas’
El Barcelona ya comprobó esta misma temporada lo difícil que es ganar (1-2) en St. James’ Park frente al Newcastle. Es, curiosamente, el único equipo de LaLiga que ha ganado a uno de la Premier en Champions esta temporada.
El global de 9-3 que endosó al Qarabag en los ‘playoffs’ ha convertido a los pupilos de Eddie Howe en el equipo más goleador (26) de la Champions. Una inercia anotadora que no es extrapolable a la Premier: marcha undécimo con 38 dianas en 27 partidos.

El hecho de compaginar Liga y Europa le está pesando a las ‘urracas’, que basa su fortaleza en su propio estadio. Fuera suele bajar bastante. Otra de sus grandes virtudes está en el mediocampo: Tonali, Bruno Guimaraes y Joelinton forman un tridente muy complementario. Empujan al equipo hacia adelante con su físico y se incorporan bien desde segunda línea.
El balón parado y los centros de los laterales (Trippier, Hall, Livramento…) son otros dos de los recursos habituales del Newcastle, que, sin embargo, no ha encontrado un ‘killer’ de la talla de Isak. Woltemade, a pesar de sus 198 centímetros de altura,no responde al perfil de delantero rematador y Howe tampoco le ha encontrado, por ahora, su acople ideal.
En ataque, de hecho, lo que funciona es el dinamismo y la velocidad que han aportado desde los flancos Barnes y Gordon. Este último está ofreciendo una doble cara: suma 10 goles en Champions… y sólo tres en Liga.
En portería, el veterano Pope se ha impuesto al recién llegado Ramsdale. En el eje de la defensa, en cambio, hay más dudas en torno al acompañante de Thiaw. El gigantón Burn (2,01 metros) y el recuperado Botman se rifan el puesto con Schär, ex del Deportivo, fuera del combate por lesión.












