
Salvo sorpresa el ayuntamiento de Barcelona, no dará la licencia para que el Camp Nou albergue a 62.000 espectadores contra el Atlético
El Ayuntamiento de Barcelona se ‘alía’ con el Atlético
El Barcelona está preparando a conciencia el partido de vuelta de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid, que se disputará en el Spotify Camp Nou el próximo 3 de marzo. Al Barça le toca una remontada de las grandes, porque tiene que superar el 4-0 que le endosaron los rojiblancos en un mal partido de todo el equipo, especialmente en la primera mitad, ya que se fueron al descanso con esos cuatro goles en contra.
Para la vuelta, todos los detalles serán muy importantes. Y uno de ellos es el estadio. El apoyo del público será vital de cara a conseguir esos cuatro goles que, al menos, igualen el resultado de la ida. El Barcelona pretende que, para ese partido, el Camp Nou ya pueda albergar a 62.000 espectadores si entran en la tercera fase tras la reapertura que tuvo lugar hace unos meses.
Descartado para el Levante y Villarreal
Aquí es donde aparecen los problemas. En un principio, la idea del club era que ya tuvieran todas las licencias pertinentes para el partido del próximo fin de semana contra el Levante. Con esa idea trabajaba el club, pero no podrán hacerlo porque todavía no tienen los permisos. Tampoco los tendrán para el siguiente encuentro como locales, que será el sábado 28 frente al Villarreal.
Complicado para el Atlético
Y todo hace indicar que tampoco los recibirán para el partido frente al Atlético de Madrid, que se juega el 3 de marzo. No acceder a esta nueva fase supone que pierdan un tercio del aforo respecto a lo que podría ser si el Ayuntamiento le da la licencia. En estos momentos, el estadio puede albergar a 45.000 espectadores y, en un partido donde el apoyo de los aficionados es tan importante, un aumento de 17.000 aficionados es vital.
Grada vacía o llena
Además, si así fuera, los aficionados se situarían en el Gol Norte, donde en los partidos que se están disputando no hay nadie y es una grada vacía. Tenerla llena es un plus importante. El enfado en el club azulgrana es considerable: no entienden tanto retraso para dar el permiso, y más cuando se trata de un partido tan importante para el Barcelona y la ciudad.











