Messi
En la última década, Leo Messi ha maravillado al mundo del fútbol por su excelencia como jugador. Lo ha hecho evolucionando año tras año. Cada temporada ha sorprendido con algo nuevo: su mejora en el remate de cabeza, su faceta goleadora, su eficacia con los lanzamientos de falta, el último pase… Esta temporada ha dado un paso más. Y en esta ocasión va mucho más allá del terreno de juego. Enfundado en su brazalete de capitán, el argentino se ha convertido en el auténtico líder del equipo. Marca la línea a seguir en el campo y en la sala de prensa. En plena madurez como persona y futbolista, Leo está entendiendo perfectamente lo que significa el rol de capitán en un equipo. Su primer discurso a la afición en el Gamper ya fue toda una declaración de intenciones. Ambicioso como es, no tuvo reparos en recalcar que el gran objetivo era la Champions, el más importante de todos los títulos. El primer día marcó claramente la línea. Aquí se va a por todas. En el terreno de juego ha sido de nuevo determinante con sus goles, ya lleva 10 con una media de uno por partido, y cuando las cosas se han puesto feas ha salido a hablar ante los medios. Y todos sabemos que a Leo nunca le ha gustado exponerse ante la Prensa. Sin embargo, el papel de capitán lo exige y así lo ha entendido. Salió después del tercer tropiezo consecutivo liguero para lanzar un mensaje. El primero fue que no vale eso de depender de Leo Messi. El segundo, un aviso para todos a la hora de defender. “No puede ser que nos marquen con tanta facilidad”, dijo. Para que todos tomen notan. Y él, el primero; el capitán debe dar ejemplo. En Wembley corrió como nunca y fue el primero en presionar sobre la salida del balón rival, portero incluido. En el campo estuvo en todas partes. Bajó a buscar el balón para iniciar el juego y pisó el área con el peligro habitual. Dos goles y dos palos. Y como dijo luego Alba, cuando el equipo ve correr así a Messi, a ver quién tiene narices de quedarse parado. Cuando acabó el partido volvió a salir ante los medios y lanzó otro mensaje que tal vez ha quedado en segundo plano. Quiere la Champions, sí, pero apuntó que si en la Liga no están bien, no habrá ‘orejona’. “No se puede cambiar el chip de un día a otro”, dijo. Importantísimo. Para que nadie se relaje en Liga. Aquí se va a por todas. Palabra de capitán. Fuente Marca.com