Messi

El Camp Nou volvió a celebrar una liga. Nueve años después, la grada del estadio culé compartió con sus jugadores la consecución del torneo doméstico. Tuvo que sufrir. Hubo suspense, el Levante lo puso difícil, pero finalmente hubo fiesta por todo lo alto. Los de Ernesto Valverde han hecho historia: han ganado ocho de los últimos once títulos. Hubo música en directo, baile confeti, fuegos artificiales, la habitual invasión de los familiares de los jugadores y muchas risas, besos, abrazos y felicidad.

En cuanto Burgos Bengoetxea pitó el fin del partido contra el Levante, los azulgrana dieron rienda suelta a su alegría. Hubo círculo gigante entre gritos de campeones, campeones. Los más motivados eran Gerard Piqué, Jordi Alba y Sergi Roberto. Se mostraron especialmente extrovertidos en sus festejos. Buscaban la complicidad de una afición entregada. Más de 91.000 espectadores asistieron en directo al triunfo contra el equipo granota, el que permitía a los azulgrana dejar matemáticamente atrás al Atlético de Madrid en la tabla a falta de tres jornadas para acabar el torneo.

El Barcelona ha sumado su vigésimo sexto título de Liga. Lo ha conseguido con relativa comodidad, rubricándolo cuando todavía faltan tres jornadas para que concluya la competición. Un dominio puntual que se añade a la indudable hegemonía azulgrana en esta competición en los últimos años: ocho títulos en once temporadas. Un abuso de poder que solamente fue cuestionado en tres ocasiones. En dos por el Real Madrid, una con Mourinho y otra con Zidane en el banquillo, y una tercera por el Atlético de Madrid del Cholo.

Si el Barcelona ha sido campeón es porque ha competido mejor que el resto y aquí es donde aparece el trabajo de un Valverde que en silencio se está ganando al barcelonismo. Su equipo ha sido capaz de remontar un marcador adverso en diez ocasiones en lo que llevamos de temporada, ya fuera para empatar o ganar el partido.

Un dato que indica la fuerte mentalidad de un grupo que no se rinde y sabe que al final provoca estragos. Un buen número de los goles del Barcelona se han producido en los últimos minutos. Los jugadores, la mayoría ya muy expertos, se arman de paciencia y van desgastando al rival hasta las postrimerías de los partidos en los que, aprovechándose de su cansancio, lo ejecutan.

El Barcelona puede festejar un nuevo título de Liga. Se lo ha ganado con merecimiento, pero quedan más retos por delante. La opción de un nuevo triplete es real. Y, sobre todo, de conseguir una nueva Champions League, competición en la que el Real Madrid ahí sí que ostenta el poder absoluto

La celebración de la 26ª Liga del Barcelona en directo

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