Nadie, ni siquiera Valverde, esperaba que los fichajes del Barcelona ofreciesen un buen rendimiento de manera tan prematura. El choque ante la Roma sirvió para confirmar que el perfil de Arthur encaja a la perfección en el ADN azulgrana y que Malcom viene para disputar de verdad un puesto en el once a Ousmane Dembélé.

Dos partidos, dos goles. Si ante el Tottenham fue Arthur quien se estrenó como goleador con su nuevo equipo, frente a la Roma le tocó a Malcom. El extremo hizo el 2-1 del Barça al aparecer en el segundo palo para empujar el balón a la red. El tanto, anecdótico, sirvió más para redondear una gran actuación del brasileño. Dejó grandes destellos de su calidad. Primero con un taconazo en el inicio de la preciosa combinación que dio origen al tanto de Rafinha y más tarde con un libre directo que pasó cerca del larguero de la meta romana.

En su primer partido como titular, se le vio enchufado, comprometido y con la chispa adecuada para generar desequilibrio. A diferencia de Dembélé, que en su primera temporada apenas dejó un par de detalles, Malcom avanza a pasos gigantes en una adaptación que camino de llegar en un tiempo récord.

Arthur, por su parte, manejó junto a Sergi Roberto y Rafinha el juego azulgrana en la medular. Entre los tres firmaron un 97% de acierto en el pase en un primer tiempo notable. Su seguridad en la zona de creación es ya una de las mejores noticias de la recién iniciada pretemporada azulgrana.

Dos brasileños, dos partidos y dos adaptaciones inmediatas

Fuente: Marca.com

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