La temporada 2026 de Fórmula 1 ya está en marcha y, de momento, hay un nombre que destaca por encima del resto: George Russell. El piloto británico de Mercedes no ha podido empezar mejor: ganó el Gran Premio de Australia, la primera cita del calendario, se llevó también la victoria en la carrera sprint del GP de China y remató el fin de semana con un segundo puesto el domingo. Con solo dos grandes premios disputados, Russell suma 51 puntos y lidera el Mundial de Pilotos, aunque su compañero de equipo, Kimi Antonelli, le sigue de cerca, a solo cuatro puntos.
A sus 28 años y en su octava temporada en la Fórmula 1, Russell parece estar en el lugar perfecto en el momento justo. Tiene entre manos el coche más competitivo de la parrilla, al menos por ahora, y parte como el gran favorito para llevarse el campeonato. Pero su historia no ha sido precisamente un camino fácil. Para llegar hasta aquí, el piloto británico tuvo que pelear cada paso. Antes de asegurarse un asiento en Mercedes, pasó tres largas temporadas (2019, 2020 y 2021) en Williams, un equipo que, en sus dos primeros años allí, contaba con el monoplaza más lento de la parrilla. Y eso fue solo una parte del desafío. Mucho antes de todo eso, Russell tuvo que buscar sus propias oportunidades, incluso fuera de la pista.
El primer contacto con Toto Wolff
En 2014, después de destacar en el karting, Russell dio el salto a los monoplazas con solo 16 años. Y no tardó en dejar huella, ya que ese mismo año se proclamó campeón del BRDC Formula 4 Championship con el equipo Lanan Racing. Pero el éxito en pista no lo era todo. En casa, la situación era más complicada. Sus padres ya no podían seguir financiando su carrera deportiva, así que el joven británico tuvo que moverse por su cuenta. Empezó a llamar, a enviar correos electrónicos y a hablar con algunos jefes de la F1. En ese proceso, surgió una oportunidad clave. Su mánager consiguió el correo electrónico de Toto Wolff, jefe de Mercedes, gracias a otro piloto, y tuvo claro que ese contacto debía estar en sus manos.
Russell no perdió el tiempo. Justo después del GP de Abu Dabi de 2014, la última carrera de la temporada, decidió dar el paso y contactar con Wolff. El propio piloto británico lo contó más tarde en una columna para ‘The Players’ Tribune’. “Escribí algo como: Querido Toto. Me llamo George Russell. Corro en Fórmula 4. Acabo de ganar el campeonato esta temporada. El año que viene daré el salto a la Fórmula 3 y me encantaría reunirme contigo para que me des algunos consejos sobre mi futura carrera”. 15 minutos después recibió la respuesta del austriaco con una copia de su asistente personal.
Primer contrato profesional con Mercedes
Tras varios intercambios de correos, Russell logró concertar una reunión en persona con Wolff. El encuentro se celebró a comienzos de 2015, en la sede de Mercedes en Brackley, Inglaterra. Allí, el piloto británico se presentó con un PowerPoint bajo el brazo y explicó, de forma clara y directa, qué le hacía diferente del resto y por qué estaba convencido de que podía convertirse en un gran piloto de F1 para la escudería alemana. Al terminar la exposición, Wolff le planteó la opción de unirse al equipo Mücke Motorsport en la Fórmula 3. Sin embargo, Russell no lo vio del todo claro. Prefirió seguir su propio camino y acabó decantándose por Carlin, un equipo británico que competía con motores Volkswagen.
Tras una temporada complicada, en la que Russell no terminó de encajar con Carlin y tuvo que lidiar con varios problemas, logró darle la vuelta a la situación. En una prueba con BMW en el DTM, dejó claro su potencial y llamó la atención lo suficiente como para que le pusieran sobre la mesa un contrato millonario para competir en ese campeonato. Pero apenas unos días después, Mercedes, que ya había tomado nota de su rendimiento, movió ficha y le ofreció entrar en su programa de jóvenes pilotos de cara a 2017. Russell se decantó por la opción de las flechas plateadas y firmó su primer contrato profesional. Una decisión que, con el tiempo, resultó clave: primero le abrió las puertas de Williams y, más adelante, le ha llevado a estar donde está hoy, peleando por su primer título mundial con Mercedes.









