Veronique Rabiot, madre y agente de Adrien Rabiot, hacía esta confesión al diario L’Équipe en 2015. Cuatro años más tarde, el destino de su hijo parece ya lejos del PSG. Esta dama de hierro ha hecho claudicar al mismísimo Nasser al Khelaifi, que ya da por perdido al centrocampista que quiso siempre convertir en el Xavi del Parque de los Príncipes. Lo que no lograron Neymar en su momento, Di María o Verratti, lo ha conseguido esta mujer, con fama de dura y exigente en cada negociación. De hecho, tanto para la firma de su primer contrato en 2012 como la de su renovación en 2014, Veronique fue un verdadero quebradero de cabeza para los dirigentes qataries. Desde este mes de enero, la madre es libre para negociar el futuro de su hijo, que se debate entre jugar la próxima temporada en Barcelona o marcharse a la Premier League.

Veronique, que no se arruga en este mundo de dirigentes y representantes, está en Barcelona para negociar con el club azulgrana según avanza el medio galo Paris United. Como agente de su hijo, ha llegado hasta donde le ha hecho falta para velar por los intereses de su hijo. Cuentan que en verano 2014, cuando el club le había relegado al equipo reserva después de que la madre negociara con la Roma, esperó a Laurent Blanc en el parking de Camp des Loges para poner al técnico de vuelta y media hasta que los miembros de seguridad la invitaron a meterse en su coche. “No le puedes hacer eso, no lo voy a consentir”, le recriminó a gritos al entrenador. Rabiot volvería a jugar en noviembre y renovaría por primera y última vez, hasta junio de 2019.

En 2012, antes de firmar su primer contrato profesional con el PSG, Rabiot se negó a viajar con el resto del equipo a la gira por Qatar porque el club le prohibía ir acompañado de su madre. El club advirtió a los jugadores de que no se podía llevar a familiares o amigos, pero al año siguiente ya estaba la madre en Doha.

De la influencia de Veronique en los asuntos de Rabiot daba fe hasta el propioNasser al Khelaifi en el comunicado que hizo entonces para anunciar la renovación hasta 2019, con guiño incluido para la madre: “Soy consciente de la felicidad que este acuerdo tiene también para la familia de Adrien”.

Rabiot y Veronique son inseparables. El jugador de hecho aún no ha echado a volar y sigue viviendo con su madre y un hermano pequeño. No ha sido una vida fácil para la familia Rabiot. El padre sufre una enfermedar neurológica y la madre se ocupó siempre de los asuntos de su hijo, de buscar el mejor colegio y el mejor club para el jugador. Con 13 años se lo llevó al City pero meses después volvieron a Francia porque la madre tuvo bien claro que el club inglés no había cumplido con su palabra. Cuando entró en el PSG con 15 años, Veronique siempre acompañaba a su hijo a los entrenamientos y se marchaban juntos.

Formamos un gran equipo porque no dudamos nunca el uno del otro. No me meto en cómo juega, pero sí por ejemplo en cómo tiene que hablar ante la cámara. Tiene que cuidar algunas cosas del lenguaje”, comentaba Veronique cuando su hijo empezaba a llamar a la puerta del primer equipo.

Dicen que detrás de cada decisión firme de Rabiot, está la determinación de la madre. Una de las últimas y más sonadas fue la de renunciar al equipo reserva de Deschamps. El jugador no encajó no entrar en la lista para el Mundial de Rusia del seleccionador y para él y para su madre estar en la recámara era una deshonra. Ahora le costará volver a contar para Les Bleus.

En este último pulso con el PSG, el pulso de la madre ha sido sobre todo con el director deportivo, Henrique Antero. “El club me ataca ahora en la persona de Henrique Antero, pero yo le dije este verano que pusiera a mi hijo en la lista de transferibles porque quería salir. No puede decir ahora que no sabía nada”, comentaba la madre.

El director deportivo no tardó en responder: “Me ha sorprendido, la verdad. Es verdad, recibimos una propuesta, pero el 29 de agosto a las ocho de la tarde, lo que quiere decir que el jugador se había puesto antes de acuerdo con el Barcelona porque no había tiempo para más”, replicó Antero, que ha denunciado públicamente las formas del Barcelona en el caso Rabiot. El club azulgrana emitió un comunicado asegurando que no había incumplido en este caso la normativa FIFA para evitar una denuncia del PSG.

La madre, por otra parte, ha asegurado que no tiene un acuerdo con ningún club. El que quiera a Rabiot, ya sabe lo que tiene que hacer. Llamar a la puerta de Veronique. La respuesta es otra historia.

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